12 Animales Increíbles que Puedes Encontrar en el Parque Nacional Torres del Paine
Actualizado: 18 jul
La Patagonia chilena es uno de los destinos de aventura al aire libre más populares del mundo, y con toda razón. El parque cuenta con espectaculares glaciares, montañas, estepas, lagos y ríos, siendo esencialmente el paraíso terrenal para cualquier amante de la naturaleza.
Muchos viajeros lo visitan para hacer caminatas por el día a lugares icónicos como el Valle del Francés, el Glaciar Grey o la Base de las Torres, mientras que otros se aventuran en el famoso circuito W o el trekking Paine Grande. En cualquiera de las distintas rutas y actividades que elijas para explorar el parque, es seguro que te cruzarás con parte de la fascinante y diversa fauna de Torres del Paine.
Aunque esta no es una lista definitiva, ¡aquí tienes 12 de los animales que puedes avistar en el Parque Nacional Torres del Paine!
1. Pumas
El rey de la Patagonia. Los avistamientos de pumas en Torres del Paine se han vuelto cada vez más comunes en los últimos años, luego de que los incendios desplazaran a las poblaciones de guanacos hacia zonas del parque con más caminos e infraestructura turística. Los pumas son solitarios, excepto cuando las hembras crían a sus cachorros, quienes tardan varios años en madurar. Se alimentan de guanacos y también de ovejas, lo que históricamente generó tensiones con los estancieros locales. Por fortuna, los programas de conservación y educación están cambiando la percepción sobre estos poderosos depredadores.

2. Huemuls
Si logras divisar a este tímido y esquivo ciervo —que además forma parte del escudo nacional de Chile— ¡eres una persona muy afortunada! Avistar un huemul es incluso más raro que ver un puma. Este ciervo se encuentra en peligro de extinción debido a la pérdida de hábitat, la caza y enfermedades contagiadas por animales de granja como las ovejas. De pelaje marrón y orejas grandes, los huemules tienen la mitad del tamaño de un ciervo común.

3. Ñandú
Con un aspecto y tamaño similar al de un avestruz o un emú, estas grandes aves de plumaje grisáceo y alborotado viven y viajan juntas en manadas de hasta 30 individuos. Al igual que sus parientes africanos y australianos, no vuelan, por lo que escapan de los depredadores corriendo a velocidades increíbles gracias a sus fuertes patas. Las hembras ponen nidadas de hasta 50 huevos y los polluelos tardan tres años en madurar por completo. Como indica su nombre, fue registrado por primera vez por Charles Darwin durante su célebre viaje en el Beagle.

4. Guanacos
Parientes de la alpaca y la llama, estos camélidos de patas delgadas son de los animales más comunes de ver en el parque, ya sea en grandes manadas o de forma solitaria (si ves a uno solo, suele ser un macho joven que aún no tiene su propio harén de hembras). La competencia entre machos durante la época de reproducción es feroz y las peleas son habituales; en ellas, intentan morder los testículos de su oponente. Su dieta se basa en pastos y plantas de la pampa. Su principal amenaza es el puma, por lo que las manadas asignan "centinelas" en lo alto de las colinas para vigilar y dar la alarma ante cualquier peligro.

5. Condor
El cóndor andino es un verdadero espectáculo: con una envergadura que puede alcanzar los tres metros, es una de las aves voladoras más grandes del mundo. Son carroñeros y aprovechan las corrientes térmicas de aire sobre el parque para planear a gran altura en busca de restos de comida (como guanacos muertos), los cuales pueden detectar desde distancias impresionantes. Es común verlos sobrevolar las cumbres o regresando a sus nidos en los acantilados.

6. Armadillos
Hay dos tipos de armadillos en Torres del Paine: el piche patagónico y el quirquincho peludo. La principal diferencia radica en sus horarios de actividad: el piche busca alimento y explora durante el día, mientras que el quirquincho es nocturno. Ambas subespecies cavan madrigueras para vivir y se alimentan de larvas, raíces y arbustos. Aunque a veces sufren por la caza, en general viven tranquilos en el parque.

7. Chingue (Zorrino patagónico)
¡Sorpresa! También hay zorrinos en la Patagonia. No son fáciles de ver porque tienen hábitos mayormente nocturnos, pero a veces se les encuentra buscando insectos, larvas y hongos. Cavan madrigueras profundas en las zonas más áridas y de pampa. Están activos durante la primavera, el verano y el otoño, ya que en invierno sellan su madriguera y subsisten gracias al alimento almacenado. Y por supuesto, si se sienten amenazados, rociarán una sustancia de olor pestilente en defensa propia.

8. Zorro chilla
Es muy probable que te encuentres con este zorro mientras exploras el parque o cerca de los alojamientos. Son sumamente curiosos y se les ve explorando o cazando roedores, bayas y huevos. Tienen un pelaje grisáceo con tonos cafés y se comunican con un chillido muy particular. Un dato curioso: técnicamente no son zorros verdaderos, sino miembros del género Lycalopex (falsos zorros).

9. Zorro culpeo (Zorro colorado)
Este audaz y curioso zorro es famoso por su estilo de caza atrevido (su nombre proviene de una palabra mapuche asociada a la astucia o la osadía). En el pasado, su dieta consistía en roedores y aves, pero desde la introducción de las ovejas en el siglo XIX, han aprovechado esta presa fácil. Tienen un hermoso pelaje rojizo y gris, y hoy en día están protegidos por ley.

10. Gato de Geoffroy (Gato montés)
Ver a uno de estos felinos es un auténtico premio. Son avistamientos increíblemente raros ya que son cazadores nocturnos que salen a atrapar aves pequeñas y roedores. Del tamaño de un gato doméstico promedio, el gato de Geoffroy tiene un pelaje suave de color marrón amarillento o gris claro, cubierto de manchas y rayas negras. Las nuevas leyes de protección han permitido que sus poblaciones se recuperen, pero ver uno sigue siendo el sueño de una vida para muchos naturalistas.

11. Carpintero negro (Magallánico)
Torres del Paine alberga especies de aves espectaculares, como este llamativo carpintero de cuerpo negro azabache y cabeza roja (en el caso de los machos). Se encuentran principalmente en las zonas boscosas del parque, picoteando los árboles en busca de insectos y construyendo sus nidos. Si caminas en silencio y con paciencia por los bosques, seguro escucharás su característico “toc, toc, toc”.

12. Cachaña (Cotorra austral)
¿Cotorras en la Patagonia? ¡Así es! Estas aves, fácilmente identificables por su plumaje verde con detalles rojos en la cola y el vientre, habitan los bosques del parque y se alimentan principalmente de brotes, semillas y bayas.

¡Navega donde la naturaleza todavía manda!




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